¿Cómo afecta el sol al cabello?

Como todos sabemos, el pelo está recubierto por una capa de lípidos y agua que envuelve su superficie y la protege. La parte más externa del cabello está recubierta por escamas que están selladas si el cabello está saludable y, por el contrario, en un cabello castigado desaparece la unión entre ellas y se abren, perdiendo el agua y los lípidos. Cuando esto ocurre, el interior del cabello queda expuesto y deshidratado. Además, la alteración de la queratina del cabello hace que éste sea más frágil y quebradizo.

 

Esto hay que tenerlo en cuenta porque en verano estamos sometidos de manera continuada a la exposición de las radiaciones UV del sol, al contacto con la sal del mar, al cloro de la piscina, al viento, a la humedad, etc. todo esto puede afectar a la integridad y el bienestar del cabello. Al igual que ocurre con la piel, en dosis pequeñas, el sol no afecta al cabello, pero una exposición prolongada y sin protección castiga el pelo y favorece que se queme, se haga más frágil, se deshidrate y pierda el color, entre otras cosas.

 

¿Sabemos realmente cuales son los principales daños que produce el sol en verano?

 

Uno de los principales daños es:

 

Deshidratación y la pérdida de flexibilidad: esto hace que el cabello se vea más áspero, quebradizo y sin vitalidad. Además del sol, el cloro de la piscina, la sal del mar, la arena, el viento y la humedad afectan al equilibrio del cabello, provocando su deshidratación, decoloración y despigmentación.

 

Alteración de la cutícula: el calor del sol provoca que se altere la cutícula, dando como consecuencia una pérdida de agua, aminoácidos, lípidos y pigmentos.

 

Como daños secundarios, pero no por ello menos importantes, encontramos:

 

Modificación de la textura: los rayos UVA y los UVB modifican la textura y la apariencia del cabello.

 

Ruptura de las puntas y pérdida del color: el sol es responsable de la oxidación y formación de radicales libres, lo que hace que se altere la cisteína, que es un aminoácido que constituye la queratina. Esto hace que las puntas se rompan y la melanina se aclare.

 

–          Pelo quebradizo: el cabello se torna poroso, seco, sin luz y mucho más quebradizo.

 

–          Picor: el agua del mar y de la piscina puede hacer que el pelo se irrite, teniendo la sensación de picor o quemazón. Además, la humedad mantenida contribuye a la degradación de la melanina y la decoloración de las puntas.

 

¿Qué cabellos tienen más riesgo?

 

Estos daños, pueden darse con mayor intensidad en personas que se han realizado decoloraciones, tintes o tratamientos que debiliten el pelo y que alteren su capa de agua y su defensa natural. También, los cabellos más claros, suelen ser los más sensibles.

 

 

 

Cómo podemos prevenir estos daños

 

Si queremos que nuestra melena luzca perfecta este verano, que no nos cambie el color por el sol, mantener el cabello hidratado, que no se nos rompa, Solo tenéis que seguir estos 5 fáciles consejos:

 

Cubrir la cabeza con un sombrero.

Al igual que la piel, la mejor prevención es tapar la zona con una barrera física para evitar que el sol incida sobre la persona. En este caso, es recomendable cubrir la cabeza con un sombrero, gorra o pañuelo, sobre todo en las horas de mayor intensidad. Es especialmente importante este punto para personas con alopecia, niños y personas mayores.

 

Hidratar el cabello.

Un cabello hidratado, puede afrontar con más fuerza las agresiones externas, pero eso este consejo es más una recomendación, si normalmente es aconsejable beber entre 1’5-2L de agua, en verano, no debemos descuidar este consejo, dado que el agua es la mayor fuente de hidratación.

 

 

 

Utilizar un protector solar para el cabello.

Esta es la manera que más gente utiliza por su comodidad. Estos protectores se presentan es spray y son cómodos y sencillos, basta con pulverizar el cabello antes de salir de casa y una vez salgamos del agua, además, suelen ayudar a desenredar el cabello.

 

Secarlo y evitar peinados tirantes.

No es nada recomendable llevar el cabello demasiado tiempo húmedo, por lo que, si nuestro cabello es grueso y con mucho volumen, por lo que tarda mucho en secarse, es recomendable que contribuyamos a secarlo con una toalla para quitar la humedad y que el secado sea más rápido.

 

Si queremos llevar peinados altos y estirados, que sean periodos cortos de tiempo y espaciados y nunca con el cabello mojado. Este tipo de peinados, contribuye a la alopecia traumática.

 

Ducharse antes y después al salir de la piscina o de la playa.

Otro buen hábito es mojarse el cabello en la ducha antes de entrar al agua. Como el cabello es poroso y absorbe agua, si ya está mojado de antes de entrar al agua, el poder de penetración de sal y cloro es menor. Esto favorece a un menor contacto con agentes irritantes.

 

Del mismo modo, es más que recomendable que al salir de la piscina o del mar, nos enjuaguemos el cabello con agua para retirar los restos de sal, cloro y demás agentes.